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La empresa Odebrecht,
propietaria de H2Olmos,
encargada de la adjudicación de
tierras del Proyecto Olmos, en
Lambayeque, acaba de venderse a
sí misma los lotes que no
pudieron ser vendidos en la
reciente subasta de tierras.
Según un comunicado de H2Olmo si no se tomaba
esta medida en conjunto con el
gobierno regional de Lambayeque
se iba a perder la concesión de
las 11,514 hectáreas que
quedaron desiertas en la
reciente subasta.
El comunicado de H2Olmos señala
que el pasado 3 de mayo se
suscribió con el Gobierno
Regional de Lambayeque una
addenda al contrato de concesión
del proyecto de irrigación
Olmos, agregando que esta fue a
única opción para que se
complete la adjudicación de las
38 mil hectáreas de dicho
proyecto.
En realidad el proceso tuvo
resultados inesperados pues a la
hora de verse las propuestas
económicas hubo un gran
desinterés por pagar el
bajo precio establecido por las
11,514 hectáreas de las mejores
tierras del país.
Ante el peligro de que las
11,514 hectáreas pierdan la
opción de ser concesionadas, la
empresa y el gobierno regional
de Lambayeque, en sesión del
Consejo Regional, acordaron
modificar el contrato inicial,
añadiéndole una addenda que
permita que una empresa del
mismo grupo Odebrecht absorba
dichas tierras.
“Luego de haber agotado
conjuntamente una serie de
opciones para lograr la venta
del 100% de los lotes, el 29 de
mayo, en sesión de Consejo
Regional, se aprobó la Addenda
al Contrato de Concesión,
permitiendo a una empresa de la
organización Odebrecht (no
se menciona cuál) la
adquisición de 11,514 hectáreas
no adjudicadas, evitando la
caducidad de la concesión y
viabilizando la continuación del
Proyecto de Irrigación Olmos”,
indica el comunicado de H2Olmos.
Entre la espada y la pared
El director ejecutivo del
Proyecto Especial Olmos
Tinajones, Francisco Gayoso,
dijo a El Comercio que con la
decisión del pleno del consejo
regional se evitó el fracaso del
proceso de subasta y la
caducidad de la concesión. Sin
embargo, el fracaso de la
concesión tendría otras razones:
Según Gayoso, iba a obligar a
este gobierno a pagar US$33
millones anuales a la
concesionaria del túnel
trasandino,( Concesionaria
Transvase Olmos ) así riegue las
tierras sin vender.
Sin agua para el riego, se
habría retrasado el contrato de
concesión de la parte eléctrica
y esto implicaba un nuevo
proceso de subasta.
La empresa Odebrecht no ha
informado qué va a hacer con las
tierras que acaba de obtener. El
grupo Odebrecht tiene desde
empresas dedicadas a la
construcción de grandes obras
físicas, hasta la industria del
petróleo y gas.
De otro lado,
Perú Petro ha señalado que la
concesión para explorar
hidrocarburos en el lote 28
adyacente al proyecto no
genera ningún riesgo al proyecto
de Olmos. La empresa estatal
asegura que la exploración solo
ocupa el 0,3% del terrero a
irrigar y no el 85% tal como
alertaron algunas autoridades de
Lambayeque. ¿Habrá sido este un
disuasivo para adquirir las
tierras?
Las razones por las que no
fueron compradas dichas tierras
por otros postores son un tanto
misteriosas, y tendrían que ver
con el estado de convulsión
social del país, pero
irónicamente también con el bajo
precio de estas.
El empresario Ariel Loebl,
presidente del comité de
Biocombustibles de la Sociedad
Nacional de Minería, manifestó
horas entes de la subasta que el
precio base de los lotes era
sospechosamente barato, con lo
cual se podía dar la figura de
la especulación, es decir, la
compra para ser revendidos los
lotes.
En su comunicado, la empresa
H2Olmos no señala el precio con
el cual el mismo holding al cual
pertenece se vendió las tierras.
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