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NACIONAL / 20.01.12
Grobman investiga
origen del Maíz Precerámico
de Paredones y Huaca Prieta

Por
Alexander Grobman, PhD
Profesor Emérito
Universidad Nacional Agraria La
Molina
Una publicación ha aparecido
esta semana en Proceedings of
the National Academy of Sciences
USA, en la que es primer autor
Alexander Grobman, Profesor
Emérito de la Universidad
Nacional Agraria La Molina, con
la colaboración del Prof Duccio
Bonavia (ex Cayetano Heredia) y
Academia Peruana de Historia,
Tom Dillehay de Vanderbilt
University, Dolores Piperno e
Irene Holtz del Smithsonian
Museum y Smithsonian Institute y
José Iriarte de la Universidad
de Exeter, UK.
Bonavia y Dillehay re-excavaron
el sitio arqueológico de Huaca
Prieta y excavaron el sitio
vecino de Paredones en el valle
de Chicama, cerca al mar, entre
el 2007 y el 2011, en diversos
estratos hasta 12 metros de
profundidad. Me dieron la
oportunidad de estudiar 293
macrofósiles de maíz recuperados
en forma de tusas completas y
fragmentos, pancas, hoja,
fragmentos de tallos y un grano
que lo designamos por su tamaño
y análisis de los granos de
almidón como reventador
(popcorn). Los demás miembros
del equipo estudiaron fitolitos
que encontraron y determinaron
como de maíz y unos pocos granos
de almidón de maíz en
instrumentos de piedra.
Los macrofósiles de maíz fueron
fechados por radiocarbono AMS en
los diferentes niveles entre
6700 y 3000 años antes del
presente en Huaca Prieta. En
Paredones se les fechó hasta
7200 años antes del presente.
Los fechados más antiguos del
Perú han resultado ser más
antiguos, o en el peor de los
casos, contemporáneos con
los obtenidos en México para
macrofósiles en el yacimiento
arqueológico más antiguo de Gilá
Naquitz en Oaxaca, México.
Los restos de maíz fueron
clasificados en tres razas
primitivas maíz, todas de grano
reventador, ya previamente
conocida: Proto Confite Morocho,
Confite Chavinense y Proto-Kculli,
que coinciden con iguales
determinaciones que ya hiciera
anteriormente en los sitios de
Los Gavilanes, Huarmey, dos
sitios de Casma, Áspero y la
cueva de Rosamachay, Ayacucho.
Coinciden con las exploradas por
Smith en la cueva del Guitarrero
en el Callejón de Huaylas y la
clasificación racial del maíz
que hiciera en mi publicación de
1961 sobre la evolución de razas
de maíz del Perú (Publication
915-National Academy of Sciences/National
Research Council USA).
Resaltamos que mientras en las
etapas tempranas de México se
identifica un solo complejo
racial de maíz, el Chaapalote/Nal-Tel,
en el Perú hay tres razas
diferentes bien distinguibles
morfológicamente presentes en
todos los yacimientos
arqueológicos pre-cerámicos. Más
aún, indicadores de pigmentación
de antocianina conservados en
las muestras, indican que el
origen de las plantas cultivadas
en la Costa debe trazarse en su
etapa mas inmediata anterior a
cultivos de la Sierra, que
serían aun más antiguos.
Uno de los descubrimientos mas
importantes de este estudio es
que en esa época temprana de la
agricultura, las tusas de maíz
no exhiben ninguna
característica que pueda
asociarse con introgresión de
teosinte; por el contrario no
muestran las formaciones de
glumas y la estructura de
inflorescencia femenina
asociadas en las tusas con
descendencia o cruzamiento con
teosinte. Estas, en cambio, sí
aparecen bien definidas en maíz
de fechas contemporáneo o aun
mas tardías en México a las de
Huaca Prieta & Paredones.
Los descubrimientos de fitolitos
(formas cristalizadas de
silicatos de las células al
quemarse las plantas) y dos
granos de almidón de maíz en
instrumentos de piedra también
son confirmación adicional de la
antigüedad del maíz en Huaca
Prieta.
La presencia de maíz más antiguo
en México (8200 años antes del
presente) ha sido determinada
solo por fitolitos y granos de
almidón en instrumentos de
piedra identificados como de
maíz, fechados indirectamente,
pero no tiene soporte de igual
antigüedad en inexistentes tusas
u otros restos de plantas de
maíz.
De dónde, cómo y cuándo llegó el
maíz a los Andes Centrales
continúa siendo un misterio, Lo
que es cada vez más evidente es
que no tuvo este maíz temprano
relación con el teosinte, su
supuesto progenitor en México.
Ello ha sido, además confirmado
por estudios que hiciéramos con
los maíces primitivos peruanos,
con la participación del Ing
Ulises Moreno, el suscrito y el
entrenamiento de la Dra. Barbara
McClintock (premio Nobel) para
el estudio de presencia de nudos
cromosómicos en maíz. En estos
estudios y los posteriores de
McClintock, se confirmó ausencia
de nudos cromosómico o como
máximo presencia de uno o dos
nudos pequeños en los cromosomas
el maíz más primitivo del Perú y
sus razas descendientes por
evolución actuales. Este
complejo de nudos cromosómicos
ya ha sido aceptado como el
“Complejo Andino”. En cambio,
las razas actuales de maíz que
descienden directamente por
evolución de las encontradas en
los yacimientos arqueológicos de
México cuentan con un alto
número de nudos cromosómicos que
indudablemente están
relacionados con las posiciones
de los nudos en teosinte, con el
cual han intercambiado
germoplasma por miles de años..
Esas son pruebas de la
diferencia de orígenes de los
maíces primitivos peruanos y
mexicanos.
Un análisis de las evidencias
genética, citogenética y de
biología molecular relativas al
origen, domesticación y
evolución del maíz, hecha por el
suscrito ha sido enviado y se
encuentra en proceso de
publicación como parte de un
libro integrado con el
componente mayoritariamente
arqueológico sobre maíz tratado
por Duccio Bonavia. El libro
está en proceso en la editorial
de la Universidad de Cambridge
en el Reino Unido. En él se
detallan las ideas alternativas
y la nueva hipótesis sobre el
origen, domesticación y
evolución del maíz planteada por
el suscrito en base de la
información científica
disponible al momento.
Alexander Grobman, PhD
Profesor Emérito
Universidad Nacional Agraria La
Molina
20 enero 2012
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